Skip to content

Tarta de café y nueces

Hay algo mágico en los postres para el desayuno. Suaves, húmedos pero no demasiado, ideales para disfrutar con un buen café o como acompañamiento de un zumo.

No importa si el cielo está gris afuera o si sabes que te espera un día particularmente ajetreado, una porción de postre en la mesa de la cocina es una forma segura de arrancarte al menos una sonrisa. Y si además la tarta se cubre con una generosa cantidad de frutos secos sellados con un velo brillante y azucarado, seguro que ahí están los básicos para que tu día sea mejor de lo que pensabas.

La inspiración para la receta me vino de una foto que había visto en la web y de la que recordaba que los ingredientes principales eran café y frutos secos, han pasado muchos meses desde entonces, pero por suerte hace unos días decidí ponerme para trabajar y crear mi propia versión.

Era nuestro desayuno en estas últimas mañanas de febrero, cuando el día empieza mucho antes, pero todavía hace frío y solo apetece algo suave y bueno para acompañar el café caliente. Sentados en la mesa de nuestra cocina color merengue competimos para ver quién se lleva la rebanada con más nueces, así que no escatimes en su cantidad. Es una ley universal: más frutos secos = más bien.

Ingredientes para un molde de 18 cm:

150 gr harina 00

15 gr de maicena

90 gr de café moka, caliente y amargo (alrededor de un moka para tres personas)
70ml de aceite de arroz

100 gr de azúcar de caña, tipo demerara

8 gr de levadura en polvo

1 cucharadita de café instantáneo

40 gr de leche de soja

mezcla de nueces: nueces de Romaña, nueces, anacardos, nueces del Amazonas, nueces de macadamia

3-4 cucharadas de malta de maíz

Procedimiento:

En un recipiente resistente al calor vierte el azúcar, el café instantáneo, la leche de soya y el aceite, mezcla. Añadimos el café caliente de la moka y mezclamos, hasta que el azúcar se haya disuelto casi por completo.

En un bol grande tamizar la harina, la fécula y el polvo de hornear. Mezclamos con un batidor y añadimos la mezcla de azúcar. Revolvemos rápidamente hasta obtener una mezcla homogénea.

Vierta en el molde previamente engrasado con aceite y agregue una docena de nueces a la superficie de la mezcla, tratando de empujarlas hacia abajo.

Horneamos en horno precalentado a 180º durante unos 25-30 minutos, hasta que al pinchar con un palillo en el centro, éste salga limpio. Deja que se enfríe por completo.

Mientras tanto, en una sartén antiadherente, tuesta la mezcla de nueces a fuego medio-bajo, reserva.

Cuando el postre esté frío, lo ponemos en un plato de servir y lo espolvoreamos con una cantidad generosa del mix de frutos secos. Vierta irregularmente 3-4 cucharadas de malta sobre él, de modo que toda la fruta seca quede cubierta con él.

Se puede almacenar de forma segura fuera de la nevera durante 3-4 días.

Feliz fin de semana a todos.
Un abrazo y hasta pronto.